LEER Y LLORAR. 22 / 44.

03 agosto, 2016





Leer y llorar.

Leer y darte cuenta de que todas esas señales y mensajes que has recibido
desde pequeña son reales. Que, de alguna manera, llegaste con ellas
y han permanecido en ti hasta que has podido darles sentido y recordar.
Entenderlo todo y... llorar.

Gracias por permitírmelo. 
Llego a pensar que eres alma gemela
y que, en esta vida, esto era lo que guardabas para mí.

Leer. Leer. Y llorar.
Saber qué he sido y qué me espera después.
Llorar de emoción.




Hay alguien especial para cada uno de nosotros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.

Es posible que nuestra mente diga: "Yo no te reconozco". Pero el corazón sí le conoce.



Brian Weiss.









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