ATARAXIA. 30 / 44 .

28 septiembre, 2016




Hago lo que deseo, digo y expreso lo que verdaderamente siento y no caigo en la trampa de hacer cosas que no me apetece hacer. El señor "no" y yo hemos cogido confianza, se cuela con demasiada frecuencia entre mis respuestas. Actúo y doy sin esperar las vueltas. No me importa no agradar, que otros no me entiendan, no les gusten mis planes o me den o no su aprobación. No me preocupa no terminar de encajar donde presupone la mayoría que debiera hacerlo.

Hago lo que siento en el momento que lo siento. Hay algo que me hace escribir exactamente lo que mi alma me dicta; ME ES IMPOSIBLE SERME INFIEL. No había sido así nunca. Es amor pleno

Todo ello es lo que hace que la número 30 haya querido llamarse "Ataraxia". Lo ha elegido ella solita y no ha tenido dudas. Está demasiado claro que estoy experimentando el amor verdadero con el que nunca antes había tenido el placer de tratar. Me lleva a un estado de imperturbabilidad plena.






Siempre Touya

23 septiembre, 2016






Considero que mi trabajo y mi vida están de alguna forma ligados. Uno no se entiende sin el otro y, por ello, no concibo trabajar si no es disfrutando.


Ellos... Forman parte de mi proyecto personal, de mi 16, mi 44 interior y mi vida. Dar con ellos, más que una suerte, ha sido la causalidad más fantástica que ha llegado en mi 2016. De alguna manera, todo se estaba organizando y llegaron en forma de señal luminosa para que siguiera su estela. Con ellos, la vida me estaba marcando el camino. Enseñando y haciéndome recordar qué era yo en esencia, qué buscaba y hacia dónde iba. Ese y no otro es el concepto de amor que yo entendía y entiendo. "Que no lo perdiera de vista porque, por aquel entonces, me estaba desviando del camino". Y así ocurrió, no fue más que el augurio de mi despertar.

He conocido parejas de todo tipo, He vivido encuentros, momentos, experiencias y miles de recuerdos abarrotan mis cartuchos de memoria en la cabeza. Pero puedo asegurar que ninguna de las parejas que conozco es como esta.


ELLOS.

Son infinitos. Allá donde van. Lucen,  enseñan, aman y transmiten. Dan tanto que, a parte de aportarme energía profesional, me han dado VIDA. La que necesitaba justo ahora y muy especialmente.








Palacio de Hoyuelos, Segovia.

A AÑOS LUZ DE TI. 29 / 44.

21 septiembre, 2016






Los cambios operan lento. De un día a otro no los percibes. Una semana parece ser igual que la anterior aunque venga coloreada por nuevas emociones. Y de mes en mes... cuesta sacar conclusiones porque sientes un conglomerado especial de ti que no te atreves a confirmar como real. Te ves igual, te crees la misma, con más recorrido y crecimiento interno que entonces, pero al fin y al cabo, te crees la misma.

                                                                      No, no lo eres.

De repente, te encuentras: estás a años luz. Ves que tus creencias han cambiado para siempre, que caminas diferente, que tu paso es otro, que has dejado de hacer cosas que llevabas haciendo toda la vida, que has perdido el miedo más grande que tenías, que respiras hondo y sientes más, que tu manera de alimentarte de la vida ya es prácticamente espiritual y que eres esa persona con la que te hubiese gustado hablar cuando empezó todo y tan mal te viste. Que has avanzado años en tan solo meses y que, en realidad y sin darte cuenta, has viajado a la velocidad de la luz. Has dado un salto cuántico. Te sientes en paz contigo misma y de verdad sabes que no necesitas más, que te pones en sus manos y...a volar. Que no esperas nada ni a nadie y que aún sientes más paz. Que nunca te había pasado.

Ella... mi otra ella... No regresaría allí jamás pero siento amor por lo que fui y por lo que me tocó vivir, por la manera en que decidí encarar la situación. Lo hice lo mejor que supe, desde mi más pura inocencia. Y está claro que así resultó porque aquella chica me encaminó a ser quien ahora soy. La quiero tanto que la debo mi ser. La abrazaría fuerte de estar con ella en aquel momento, aquella vez.


Con amor, mucho amor... pero a años luz de ti.




KEEP GOING. 28 / 44.

14 septiembre, 2016





Contra viento y marea. Sin tiempo. A un ritmo tan rápido que me veo obligada a seguir en la misma dirección, lo quiera o no. No tengo opción de plantearlo. Así que siento que avanzo sola, que mis pies me llevan y ella me guía. Más que el suelo, siento que vuelo. En línea recta y sin salirse del trazado, a pleno sol del día, en completa oscuridad, llueva, nieve, sople viento de norte, se parta la tierra o inunde la vía.







AÑICOS. 27 / 44.

07 septiembre, 2016





Pedí que este 16 fuera mío. Lo pedí con tanta fuerza y tanto entusiasmo que la vida escuchó mi plegaria y decidió ponerse a ello. Empezó en enero y entretejió los hilos para que así lo fuera. Nada escaparía, sería redondo. (Pues así lo había pedido).

Y puedo asegurar que sí, a golpe de fuerza me lo está dando todo.

Todo duro, todo difícil, todo muy fuerte. Tan fuerte que a veces me hace añicos y tengo que parar y dejar mi vida a un lado para crecer en tan sólo segundos. (Pues así lo había pedido).

No importa cuanto venga, nada me dejará de sorprender, ya no por lo impactante y doloroso que parezca ser sino por el regalo que deja después. Y en esta ocasión, sí, de los mejores que he podido tener. Todo va en proporción, cuanto más pese el paquete más grande es su contenido. Ya no me dejo engañar por tristes y jorobadas que lleguen las situaciones, puesto que sé que, al menos en este 16, todas tienen un propósito. (Pues así lo había pedido).

Este no es más que un guiño de esos que tú me envías.


                                                                                                  Gracias.













CONMIGO. 26 / 44.

31 agosto, 2016




La mujer más fuerte que conozco.

                                                                                                         Conmigo.





HIDE & SEEK. 25 / 44.

24 agosto, 2016




Tiempo al tiempo.
Y el tiempo hizo todo.



No me veo igual.


Escondida, apartada y en paz. Mis ojos, mi mente y yo hemos tomado por costumbre jugar al escondite. Y lo hacemos los tres juntos. Nos gusta demasiado, de hecho jugamos a todas horas. Hemos perfeccionado tanto la técnica que, el otro día lo hablábamos: ya no sabemos vivir sin pasar desapercibidos.

Es una especie de invisibilidad que te mantiene presente pero a la vez fuera de escena. ¡Nos encanta!

Nadie nos ve y lo vemos todo. Nos mantiene al margen y eso nos da ventaja para poder opinar y comentar la escena desde fuera, con calma. Todo se vuelve película. Secuencias que puedes ver, rebobinar, parar y volver a reproducir una y otra vez, las veces que quieras. Es bien entretenido porque además, tenemos una filmoteca infinita y estrenan obras de teatro a cada rato. Recientes, de este año, del pasado, de hace unos cuantos o incluso actuales, de ahora mismo.

Hemos llegado a morirnos de risa con escenas que en su día nos consumieron de vergüenza. Cada uno tiene su propia versión de lo ocurrido y es divertido compartirlo aunque al final el punto en común sean risotadas sin medida.

Desde aquí dentro se ve todo con tanta claridad que no queremos salir del escondite.

No sé cómo pero al final siempre estamos de acuerdo.



Y no,
ya no lo vemos igual.





SINCRODESTINO. 24 / 44.

17 agosto, 2016





Entran en escena para salir de ella justo en el momento indicado. Aparecen, coinciden y dan en el clavo... Son tan rematadamente punteras que, efectivamente puedes confirmarlo por ti misma: no son fruto de la aleatoriedad. Tan inteligentemente mágicas que es imposible que no hayan sido creadas especialmente para ti.

Así es. No existe la casualidad si no la causalidad. No hay coincidencias. Todo es a propósito aunque nos parezca una locura.

Todo es y nada se explica.

Nos empeñamos en tratar de comprender lo "incomprensible" a nuestros ojos para poderlo afirmar como realidad. Y lo que no pasa el filtro del raciocinio lo tachamos de mágico e ilusorio. Pero la única realidad es que nos limita una dimensión física que nos impide recordar quiénes somos. Y siendo reducidos es normal que consideremos que la magia no tiene cabida en nuestro mundo.

La vida nos habla, nos está diciendo cosas constantemente, nos envía mensajes. Nos los pone frente a nuestros ojos. A veces insiste, lo intenta una y otra vez. Y lo hace siempre, la escuchemos o no. En muchos de ellos está la clave a infinidad de "problemas" con los que nos complicamos el día a día. En muchos otros las señales del GPS indicándonos la dirección que debemos tomar en el próximo desvío. Y en otros tantos, pequeños guiños que nos reconfortan el alma. Pero no, nosotros seguimos sin creer en la magia, en lo que en realidad somos. Podremos enfermar, toparnos trescientas veinticinco veces con la misma fatalidad o seguir buscando respuestas en la mente social que es la que "sabe". Seguiremos creyendo que todas estas cosas nada tienen que ver con nosotros: son circunstancias que así, casualmente, han llegado hasta mí.

Todos esos mensajes que se nos desvelan en forma de coincidencias, enfermedades, sensaciones y pálpitos de la intuición están hechos para nosotros. Y sí: exclusivamente para nosotros. Una vez que llegas y lo entiendes es divertidísimo vivir. De hecho, puedes volver la vista atrás y vueles al momento que vueles te sorprenderás de cuantos sincronismos inteligentes te rodean. Te paras, escoges entre aquello que a simple vista parece pura casualidad, analizas y voilà... ¡ahí lo tienes!


En serio, la vida es mágica y divertida.






MOON OF MY LIFE. 23 / 44.

10 agosto, 2016






La cosa más bonita del planeta. 
De principio a fin


Estuvo cuando empezó todo, siguió cuando tocaba a su fin y, a día de hoy, continúa a tan sólo tres centímetros de mí. La cosa más bonita del planeta tiene alma, amor infinito y una capacidad extraordinaria de sentir lo que tú también sientes. De tocarte y hacerte sanar. Vivió lo bueno y sufrió lo malo conmigo a la vez. Mi propia sombra día sí, día también. No hacía falta mantener largas conversaciones para entender que algo no iba bien. Él lo sabía y se quedó conmigo.


Muchas mañanas,     muchos momentos,     muchas experiencias.

Las mismas,            los dos,                a la vez.


Todo a la par. 
A la mejor par que puedo entender.


Llegar a casa, derrumbarte y que tu único consuelo sea tumbarte en el suelo junto a él. Me ha visto cuando nadie más lo ha podido hacer. La cosa más bonita del planeta me ha enseñado a ver con otros ojos cosas que antes no alcanzaba a ver. Ha cambiado mi mundo y mi manera de entender. Me ha hecho más como él y no hay cosa que más le pueda agradecer.


 La cosa más bonita del planeta.






LEER Y LLORAR. 22 / 44.

03 agosto, 2016





Leer y llorar.

Leer y darte cuenta de que todas esas señales y mensajes que has recibido
desde pequeña son reales. Que, de alguna manera, llegaste con ellas
y han permanecido en ti hasta que has podido darles sentido y recordar.
Entenderlo todo y... llorar.

Gracias por permitírmelo. 
Llego a pensar que eres alma gemela
y que, en esta vida, esto era lo que guardabas para mí.

Leer. Leer. Y llorar.
Saber qué he sido y qué me espera después.
Llorar de emoción.




Hay alguien especial para cada uno de nosotros. A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo. Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia. Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.

Es posible que nuestra mente diga: "Yo no te reconozco". Pero el corazón sí le conoce.



Brian Weiss.